Ante las preocupantes noticias aparecidas en diferentes medios de comunicación relativas a las medidas que pretende adoptar el Gobierno de la nación de cara a las comarcas mineras, deseo hacer constar lo siguiente:
Primero.- Los proyectos en infraestructuras que se han llevado a cabo en las cuencas mineras financiados a través del Plan del Carbón, no han sido un «regalo» del Estado, sino que se trata de saldar una «deuda histórica» que tenía contraída la Nación española con esas comarcas. Es preciso recordar que antes y después de la Guerra Civil, en una situación muy precaria por las penosas condiciones de trabajo que provocaban muchas pérdidas de vidas humanas y numerosos casos de silicosis (enfermedad profesional de la minería), así como por las deficientes infraestructuras existentes, esos trabajadores fueron capaces con mucho esfuerzo y sacrificio suministrar energía al resto del país, a pesar de las dificultades que padecían, tanto para extraer el carbón como para transportarlo a los lugares adecuados.
Segundo.- Quiero hacer un llamamiento expreso a los responsables de la Junta de Castilla y León, para que adopten una actitud clara, solidaria y reivindicativa con las comarcas mineras en defensa de las ayudas al carbón, con la finalidad de que los proyectos aprobados y pendientes de ejecución del todavía vigente Plan del Carbón no se pierdan, de una manera muy especial los que se aprobaron en el año 2006, porque si hasta la fecha no se han ejecutado, es consecuencia de la falta de eficacia y diligencia mostrada por alguna de las consejerías dependientes de la Junta de Castilla y León, a pesar del largo período de tiempo que ha transcurrido desde su aprobación. Hago mención especial en el proyecto denominado Parque del Motor en Brañuelas y Torre del Bierzo, en el que teníamos depositadas todas nuestras esperanzas para el futuro desarrollo de nuestros municipios, no en vano, la inversión superaba los trece millones de euros.
Tercero.- Me viene a la memoria, que en su día, el que fuera ministro de Industria, don Josep Piqué, decidió hacer lo mismo proponiendo en aquel entonces acabar con las ayudas al carbón. En una reunión mantenida en el Ministerio con representantes de la ejecutiva de Acom acordó dar marcha atrás y, con buen criterio, continuó con la ejecución el Plan del Carbón. Espero que el señor Soria, actual ministro de Industria tenga la misma sensibilidad a la hora de tomar la decisión, adoptando la misma postura que el anterior, decidiendo continuar con el desarrollo y ejecución de los proyectos incluidos en el Plan del Carbón aprobado en el año 2006.
Cuarto.- Me produce enorme preocupación y tristeza el hecho de que los alcaldes del Partido Popular de las comarcas mineras sean capaces de comunicar a sus vecinos que los proyectos aprobados y pendientes de ejecución del Plan del Carbón se van a perder porque el nuevo Gobierno de España presidido por el señor Rajoy ha aprobado un Real Decreto que así lo contempla y «que no pase nada». Las medidas adoptadas por el ejecutivo, sobre recortes de las ayudas al carbón me parecen inaceptables e inasumibles para las Cuencas Mineras







